Osteopatía, principios y filosofía

Uno de los cuatro principales objetivos de la estrategia de la medicina tradicional de la OMS de 2002 -2005 fue dar apoyo a los países para incorporar la medicina tradicional dentro de sus propios los sistemas de salud. En 2003, una resolución de la OMS (WHA56.31) sobre medicina tradicional instó a los Estados Miembros, cuando lo consideraran apropiado, a formular y aplicar programas nacionales sobre política y regulación de la medicina complementaria y alternativa para apoyar su uso adecuado. Además, los Estados miembros fueron invitados a integrar la medicina tradicional / medicina complementaria y alternativa en los sistemas nacionales de atención de la salud, en función de sus situaciones nacionales

Origen (Arriba ↑)
La Osteopatía fue desarrollada por Andrew Taylor Still, un médico y cirujano en los Estados Unidos de América a mediados de 1800, que estableció la primera escuela independiente de Osteopatía en 1892
Definición (Arriba ↑)
La Osteopatía (también llamada medicina osteopática) se basa en el contacto manual para el diagnóstico y tratamiento. Respeta la relación del cuerpo, mente y espíritu en la salud y la enfermedad, dando énfasis en la integridad estructural y funcional del cuerpo y la tendencia intrínseca del cuerpo para la auto-curación. Los osteópatas utilizan una amplia variedad de técnicas manuales terapéuticas para mejorar función fisiológica y/o dar apoyo a la homeostasis que ha sido alterada por una disfunción somática (en el marco del cuerpo), es decir, deterioro o alteración de la función de estructuras relacionadas con el sistema somático; estructuras esqueléticas, artrodiales y miofasciales; y estructuras relacionadas con elementos vasculares, linfáticos y neurales
Filosofía y principios básicos (Arriba ↑)
Los osteópatas usan su comprensión de la relación entre estructura y función para optimizar la auto-regulación del cuerpo. Este enfoque holístico de atención y curación del paciente se basa en el concepto de que un ser humano es una unidad dinámica funcional, donde todas las partes están interrelacionadas y posee sus propios mecanismos de auto-regulación y auto-curación. Un componente esencial del concepto osteopático es la terapia manual osteopática, también llamada tratamiento manipulativo osteopático (TMO), que se refiere a una serie de técnicas de manipulación que pueden ser combinadas con otros tratamientos o consejos, por ejemplo, sobre hábitos alimentarios, actividad física y postura. La práctica de la osteopatía es distinta de otras profesiones de salud que utilizan técnicas manuales, como la fisioterapia o la quiropraxia, a pesar de algunas coincidencias en las técnicas e intervenciones empleadas. Como enfoque manual del paciente, la osteopatía ha contribuido al conocimiento de las terapias manuales y medicinas complementarias y alternativas
La osteopatía ofrece una amplia gama de enfoques en el mantenimiento de la salud y el manejo de la enfermedad. La osteopatía se basa en los siguientes principios para el tratamiento y manejo del paciente:
El ser humano es una unidad dinámica funcional, cuyo estado de salud está influenciado por el cuerpo, la mente y el espíritu
Modelos terapéuticos (Arriba ↑)
Cinco modelos principales de las relaciones estructura-función guían a los osteópatas en el enfoque del diagnóstico y tratamiento. Estos modelos se suelen usar combinados para proporcionar un marco de interpretación del significado de la disfunción somática dentro del contexto de información clínica objetiva y subjetiva. La combinación elegida se adapta al diagnóstico diferencial del paciente, a co-morbilidades, a otros regímenes terapéuticos y a la respuesta al tratamiento
1. El modelo estructura-función biomecánico
El modelo biomecánico considera al cuerpo como una integración de componentes somáticos que se relacionan como un mecanismo para la postura y el equilibrio. Los desequilibrios o el estrés dentro de este mecanismo pueden afectar la función dinámica, aumentar el gasto energético, alterar la propiocepción (el sentido propio de la posición relativa y movimiento de las partes vecinas del cuerpo), cambiar la estructura de las articulaciones, impedir la función neurovascular y alterar el metabolismo. Este modelo aplica enfoques terapéuticos, incluyendo técnicas osteopáticas manipulativas, para permitir la restauración de la postura y el equilibrio y el uso eficiente de los componentes músculo-esqueléticos
2. El modelo estructura-función respiratorio / circulatorio
El modelo respiratorio / circulatorio se interesa en el mantenimiento del entorno extracelular e intracelular a través del aporte sin restricciones de oxígeno y nutrientes, y en la eliminación de los productos de desecho celular. El estrés en los tejidos u otros factores que interfieran en el flujo o circulación de cualquier fluido corporal pueden afectar la salud de los tejidos. Este modelo aplica enfoques terapéuticos, incluyendo técnicas osteopáticas manipulativas, para hacer frente a la disfunción de la mecánica respiratoria, la circulación y el flujo de los fluidos corporales
3. El modelo estructura-función neurológico
El modelo neurológico considera la influencia de la facilitación espinal, la función propioceptiva, el sistema nervioso autónomo y la actividad de los nociceptores (las fibras del dolor) en la función de la red inmune neuroendocrina. La relación entre los sistemas somático y visceral (autónomo) es de particular importancia. Este modelo aplica enfoques terapéuticos, incluyendo técnicas de manipulación osteopática, para reducir las tensiones o estrés mecánico, equilibrar la información neuronal y reducir o eliminar la conducción nociceptiva
4. El modelo estructura-función bio-psico-social
El modelo bio-psico-social reconoce las diversas reacciones y el estrés psicológico que pueden afectar a la salud y el bienestar de los pacientes. Estos incluyen factores ambientales, socio-económicos, culturales, fisiológicos y psicológicos que pueden influenciar en la enfermedad. Este modelo aplica enfoques terapéuticos, incluyendo técnicas de manipulación osteopática, para hacer frente a los efectos y a las reacciones de los diferentes tipos de estrés bio-psico-social
5. El modelo estructura-función bio-energético
El modelo bio-energético reconoce que el cuerpo trata de mantener un equilibrio entre la producción, distribución y gasto energético. El mantenimiento de este equilibrio ayuda al cuerpo en su capacidad de adaptación a distintos factores de estrés (inmunológicos, nutricionales, psicológicos, etc.) Este modelo aplica enfoques terapéuticos, incluyendo técnicas de manipulación osteopática, para abordar los factores que tienen potencial para desregular la producción, distribución o gasto energético
Palpación, toque osteopático (Arriba ↑)
La palpación es el sentido altamente entrenado y practicado del tacto, un sello distintivo del osteópata.
Es sabido que obtenemos información sobre el mundo a través de nuestros cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.
Es sabido también que podemos entrenar estos sentidos, como lo hacemos con la vista cuando aprendemos a leer, o como un catador de vinos entrena su sentido del gusto, un perfumista entrena el sentido del olfato, un músico el oído.
De la misma manera, desde el inicio de su formación, los osteópatas desarrollan su sentido del tacto, para ser capaces de sentir la información que no es fácilmente experimentada por la persona inexperta.
Los sentidos primarios no se pueden describir, sólo en comparación con ellos mismos u otro sentido.
Indicaciones de la medicina osteopática (Arriba ↑)
En Europa, hoy en día, el campo de operaciones del osteópata profesional se encuentra en la primera línea de la atención médica.
De hecho, como colectivo profesional, los osteópatas han reclamado esta función.
Los pacientes no necesitan ser referidos por un médico general o especialista con el fin de concertar una cita con un osteópata.
Siempre que sea posible, los osteópatas trabajarán junto a médicos, y especialistas de otras disciplinas de la salud, de forma multidisciplinar, con el consentimiento del paciente.
La profesión osteopática se mantiene independiente en términos de las acciones (la experiencia, el diagnóstico, la seguridad, el cuidado), la actitud (el respeto, manejo de la información, la relación de confianza y la conciencia de la responsabilidad) y la organización del trabajo (la eficiencia, la protección, el derecho a quejarse) del osteópata.
En qué campos de atención primaria puede actuar la Osteopatía?
La osteopatía puede ser complementaria, así como una alternativa a los tratamientos médicos más estándar.
Junto a su función curativa, la osteopatía también tiene, en virtud de su marco conceptual, un lugar dentro de la medicina preventiva.
La Osteopatía se utiliza para tratar los trastornos músculo-esqueléticos, y los no músculo-esqueléticos funcionales.
La Medicina Osteopática está menos preocupada por el diagnóstico de enfermedades que por las causas estructurales o funcionales que han puesto en peligro la salud, por lo que no es muy informativo presentar una lista de enfermedades para las que el tratamiento osteopático puede ayudar.
En consecuencia, el siguiente listado se ofrece sólo como una guía general, no exhaustiva, para la variada gama de motivos de consulta que los pacientes puedan llevar a su osteópata.

  • Problemas relacionados con los sistemas músculo-esquelético y nervioso, como el dolor, el malestar y deterioro de la función de músculos y articulaciones y sus estructuras asociadas.
  • Caídas, lesiones y tensiones, los efectos de una mala postura.
  • Estrés emocional y dolor de cabeza.
  • Deterioro de la función de los sistemas, como problemas digestivos, trastornos circulatorios, enfermedades respiratorias, oído, nariz, garganta.
  • La Osteopatía también se ha demostrado efectiva para ayudar en la atención hospitalaria y la convalecencia post-operatoria.
  • Lesiones deportivas a todos los niveles, incluyendo a los atletas de élite.
  • Los problemas asociados con el embarazo, los recién nacidos y la infancia. Trastornos pediátricos: cólicos, reflujo, secuelas derivadas de la aplicación de ortodoncias, trastornos del sueño, hiperactividad, dificultad de aprendizaje, alteraciones del crecimiento, entre otras.
  • Transtornos génito-urinarios.
A veces los pacientes no saben por qué, pero no se sienten bien. Quizás no se sienten o no están tan equilibrados como deberían.
Estudios recientes han demostrado la eficacia coste-beneficio de la Osteopatía para ser elegida en una serie de condiciones y enfermedades.
Estos estudios sugieren que el uso de la Osteopatía es rentable, puede disminuir la necesidad para el paciente de un tratamiento farmacológico, puede evitar exponer al paciente a pruebas de diagnósticotico y el riesgo de complicaciones y efectos secundarios es en la mayoría de los casos inferior ( Una lista no exhaustiva de estudios puede ser consultada en el apartado Bibliografía).
Además de su función curativa, la Osteopatía también tiene una función preventiva en la salud.
Los objetivos de la medicina preventiva son promover y mantener una buena salud, prevenir enfermedades, la lucha contra la progresión de la enfermedad y prevenir las enfermedades crónicas.
La función preventiva de la Osteopatía está determinada por la visión osteopática de la enfermedad y la salud como un fenómeno gradual, donde la disfunción del paciente es interpretada como el pródromo (primeros indicios, pequeñas señales previas al inicio de los síntomas específicos) de la patología.
La esencia de esta visión osteopática de la enfermedad y la salud es que el organismo lleva en sí el potencial para la salud.
Esta visión conduce a una forma de prevención, que difiere de lo que la sociedad actual entiende en el sentido de la misma.
Contraindicaciones al tratamiento osteopático (Arriba ↑)
Los osteópatas tienen la responsabilidad de diagnosticar y derivar adecuadamente a los pacientes cuando la condición del paciente requiere una intervención terapéutica externa a la competencia del osteópata. También es necesario reconocer la existencia de enfoques y técnicas concretas que están contraindicadas en condiciones específicas
Condiciones sistémicas que constituyen contraindicaciones absolutas para las técnicas directas:
  • Sospecha de trastorno hemorrágico
  • Episodios de sangrado prolongado
  • Farmacoterapia anticoagulante sin una evaluación reciente del tratamiento
  • Anomalías en la coagulación
  • Enfermedades del tejido conjuntivo congénitas o adquiridas que comprometen la integridad del tejido
  • Trastornos metabólicos, enfermedades metastásicas y/o reumatoideas donde pueda haber un compromiso de la integridad de huesos, tendones, ligamentos o articulaciones
  • Condiciones sistémicas que constituyen contraindicaciones relativas para las técnicas directas
  • Osteoporosis
  • Osteopenia
  • Contraindicaciones absolutas para la aplicación específica y local de las técnicas directas
  • Aneurisma aórtico
  • Heridas abiertas, trastornos de la piel, cirugía reciente
  • Hidrocefalia aguda
  • Hidrocefalia sin diagnóstico diferencial
  • Hemorragia intracerebral aguda
  • Isquemia cerebral aguda, incluyendo isquemia transitoria
  • Sospecha de malformación arteriovenosa cerebral
  • Aneurisma cerebral
  • Colecistitis aguda con sospecha de fuga o ruptura
  • Apendicitis aguda con sospecha de fuga o ruptura
  • Lesión craneal cerrada aguda o sub-aguda
  • Hernia discal intervertebral aguda con signos neurológicos progresivos
  • Sospecha o evidencia de compromiso vascular
  • Sospecha de compromiso de la arteria vertebral
  • Malformación congénita
  • Síndrome agudo de la cola de caballo
  • Implante de lente ocular (primer período post-operatorio)
  • Glaucoma no controlado
  • Neoplasia
  • Sospecha de compromiso óseo, como en la osteomielitis, la tuberculosis ósea, etc., o riesgo de la misma
  • Contraindicaciones absolutas para la aplicación específica y local del “thrust” o de la técnica de impulso
  • Técnica específica sobre una articulación con fijación interna quirúrgic
  • Huesos o articulaciones con estabilidad comprometida, como puede ocurrir en focos neoplásicos, enfermedad metastásica, artritis supurativa, artritis séptica, enfermedades reumáticas, osteomielitis, tuberculosis ósea, etc
  • Fractura aguda
  • Hematoma o absceso óseo o intramuscular
  • Contraindicaciones relativas para la aplicación específica y local del “thrust” o de la técnica de impulso
  • Hernia discal intervertebral
  • Distensión ligamentosa en el lugar de aplicación
  • Lesión aguda de latigazo cervical
  • Contraindicaciones absolutas para la aplicación local de las técnicas indirectas, fluídicas, de balance y reflejas
  • Hidrocefalia aguda sin diagnóstico diferencial
  • Hemorragia cerebral aguda
  • Accidente vascular intracerebral agudo
  • Sospecha de malformación arteriovenosa cerebral
  • Aneurisma cerebral
  • Sospecha de peritonitis aguda
  • Apendicitis aguda u otra enfermedad visceral con sospecha de fuga o ruptura
  • Lesión craneal cerrada reciente
  • Contraindicaciones relativas para la aplicación local de las técnicas indirectas, fluídicas, de balance y reflejas
  • Enfermedad metastásica
  • Neoplasia
  • Lesión craneal cerrada
Diferencias de la Osteopatía con otras medicinas (Arriba ↑)
A pesar de que las técnicas osteopáticas ya no pueden ser consideradas como exclusivas de la osteopatía, siguen siendo parte de su marco conceptual y una distinción podría encontrarse en el nivel de intención y la profundidad con que se aplican en la práctica diaria.
Aunque las técnicas manuales son utilizadas por muchos tipos de médicos, quiroprácticos, fisioterapeutas... la manera particular en que las técnicas de manipulación osteopática se integran en el manejo del paciente, así como la duración, la frecuencia y la elección de la técnica son aspectos distintivos de la Osteopatía.
La Osteopatía no se limita a las técnicas de ajuste vertebral a menudo asociada con la medicina manual ortopédica o la quiropráxia.
El tratamiento manual osteopático emplea muchos tipos de técnicas de manipulación, incluyendo el “thrust” (ajuste) en la columna vertebral, las técnicas articulatorias, de corrección por posicionamiento, de energía muscular, viscerales, tisulares, fasciales, reflejas, así como las técnicas suaves funcionales, cráneo-sacrales y biodinámicas.
A pesar de que las diferentes formas de medicina manual tengan su propio arsenal de técnicas y métodos de aplicación, el continuo intercambio interprofesional, naturalmente, ha significado que en la búsqueda de un eficaz abordaje terapéutico manual, las técnicas más eficientes hayan sido seleccionadas e incorporadas.
Con el tiempo, esta selección técnica natural “darwiniana”, se ha traducido en una considerable transferencia de técnicas de una profesión a otra.
En el contexto de esta transmisión de técnicas, es de vital importancia recordar que el arsenal de técnicas osteopáticas no define en sí la Osteopatía. Son sólo parte de la práctica.
El concepto subyacente, el proceso subyacente de pensar con la filosofía osteopática y de cómo éstos se aplican en la práctica, es lo que distingue la Medicina Osteopática de otras formas manuales de medicina, mucho más que sus técnicas y la forma en que se llevan a cabo.
Aunque la gama de técnicas, como se indicó anteriormente, no es uno de los rasgos característicos de la Osteopatía con respecto a las otras formas de medicina manual, sí lo es la habilidad en la sensibilidad palpatoria, el también llamado “toque osteopático”.
Este es un concepto que es bastante independiente de otras medicinas manuales y que se considera específico de nuestro grupo profesional.
Otras características, como la naturaleza holística de la Osteopatía y la adhesión a los principios higienistas de la Naturopatía y epigenéticos sobre la influencia de nuestro estilo de vida en la expresión de los genes, junto con los principios de unidad y del potencial de auto-curación no son exclusivos tampoco de la osteopatía, y son compartidas con otras Medicinas Tradicionales.
Otro concepto importante dentro de la Osteopatía es el de la “función”.
Las funciones son en todos los niveles contextuales y relacionales, de la función local de una parte del cuerpo a la función de una persona en su entorno físico y social.
Las decisiones clínicas dependen de cómo este contexto se forma y se entiende.
La Osteopatía adopta un enfoque específico para el carácter contextual y relacional de la función.
Por un lado, la evaluación y diagnóstico osteopático enfatiza sobre la importancia del conjunto para conseguir un mejor entendimiento de las partes. Por otro lado, los sistemas disfuncionales locales deben ser identificados de forma precisa. El objetivo del tratamiento osteopático – uno de los principios que se mantienen de las enseñanzas del Dr. Still - es devolver el organismo a su función normal y por lo tanto, restringir la necesidad de medicación o cirugía.
Los osteópatas en Europa son profesionales sanitarios independientes de primera intención, tanto para el diagnóstico como para la terapia, y actúan en el mantenimiento y / o restauración de la salud, en estrecha colaboración con el paciente, sobre todo a través del tacto, implementando una técnica manual que es dirigida a restablecer la función perdida, en todos los niveles del cuerpo.

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